Hasta el mejor escribano tiene un borrón

Hasta el mejor escribano tiene un borrón

Conociendo al Escribano se entienden los Borrones

Hasta el mejor escribano tiene un borrón, algunos muchos, de manera habitual. Quizá es por la precaria preparación, o porque las oportunidades llegan por afinidad más que por capacidad. Hay tantos y diversos motivos que lo único que queda es el borrón, en este caso borrones, para juzgar una literatura chapucera con una cantidad de perífrasis que se podrían definir con una sola palabra, bueno dos, ineptitud y desvergüenza.


La verdad es que ya va siendo hora de empezar a valorar ciertas cosas de este año de legislatura, a veces el tiempo hace que se acaben de una vez por todas las excusas del “que yo no he sido”, “así me lo he encontrado”, “mi perro se ha comido los presupuestos…”

 
A veces, puede ser que aquello que es una virtud en muchas de las situaciones de la vida, la juventud, se convierta en una clara muestra de desfachatez adolescente a la hora de tratar con los adultos, en este caso vecinos, los cuales empiezan a mostrar hartazgo y cansancio de las excusas pueriles de quien no madura ni quizá, posiblemente lo más grave, está preparado para la misión de escribir la legislatura.


En fin, no nos desviemos del tema, ya hablaremos de que Arganda está más sucia que nunca, que pagamos más y no se nota, que cierran una guardería en el municipio y el Alcalde elude el tema, dejando tirados a padres y trabajadores… Ahora toca fiestas. Una cuestión menor pero que no es baladí. Dicen las costumbres que unas buenas fiestas apontocan una alcaldía que diría mi abuelo, que un recorte en los toros causa ojeriza en la peña (s), que un buen concierto tapa socavones presupuestarios…


Vamos, que al final, rojos, verdes, azules, morados, todos acaban disfrutando de algo tan tradicional y español como las fiestas, más que en una cucaña. Pero este año no hay color, o más bien faltan colores. Vetan el morado. No nos dejan participar, a pesar de querer, de presentar en tiempo y forma nuestra solicitud, usan métodos espurios y torticeros para dejarnos fuera.
La verdad que lo que más nos molesta no es la perversión a la hora de aplicar las bases de la licitación, a todas luces cuando menos retorcida, si no el hecho de que dejen fuera a Podemos para conceder a la “Unión Hostelera del río que circunda el pueblo” la concesión de la misma.


Entendemos que, supuestamente, esta “Unión S.L.”, entidad dedicada al lucro, cosa lícita por otro lado, cumple con todas las supuestas bases que permiten su concesión, bueno la verdad no, pero seguro que… No, no seremos mal pensados, total el hecho de que ya sea la empresa con la que subcontraten algunas de las otras carpas a pesar de que la concesión formal sea de asociaciones y sean ellos los que la gestionen y lucren no tendrá nada que ver.


En fin, la mano invisible del mercado ha obrado que diría Adam Smith. Un monopolio festivo de carpas que mantendrá unos precios homogéneos en el recinto ferial, creemos que mínimo en tres casetas, si no más. Veremos.


Una pena. Nos hubiese gustado participar en las fiestas como otros años, con el trabajo militante, ajustando los precios de manera que el poder adquisitivo no fuera una traba para poder cenar o tomar algo en el recinto ferial sin parecer que visitas un DiverXO, atendiendo a todo tipo de “colores en Arganda” con el cariño debido y que, a pesar de que muchos de los que nos visitaran no compartieran el morado, sabemos que la inflación también castiga a esos colores. En fin, el año que viene volveremos a intentarlo. Este año disfrutaremos estas vacaciones de otra manera, que tampoco está mal. 

Disfrutemos de las fiestas aunque este año sean un poco más caras y menos plurales.